Slowly invita a una escucha íntima y envolvente, donde cada tema avanza con un ritmo pausado, pero rebosante de presencia y emoción. Con ritmos sutiles, atmósferas profundas y melodías cargadas de significado, el álbum construye una narrativa personal que se despliega lenta pero poderosamente.
Si bien el ritmo general es tranquilo, la producción mantiene una claridad y un groove constantes: algunos temas fluyen con naturalidad, otros se adentran en capas más densas; todos comparten el carácter distintivo de Antoine Pete: elegancia, profundidad y autenticidad.










