Hoy cualquiera puede “ser artista”. Pagas una suscripción mensual a un servicio que promete distribución a Spotify, Apple Music y Amazon, subes tu track… y listo: estás en las tiendas digitales. Suena moderno. Suena democrático. Suena… como comprarte un bisturí y creerte cirujano, o comprarte una cámara en Media Markt y creerte director de cine. Gracioso, sí, pero tristemente real: tener acceso no significa tener oficio.
Publicar música profesionalmente no es colgar un archivo MP3 y un artwork bonito. Es mucho más:
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Metadatos y control de catálogo
Cada canción necesita información precisa: ISRC, UPC, créditos de artistas y productores, splits de royalties, fechas, versiones. Si falla, tu música puede no aparecer correctamente, o peor: ser atribuida a otro artista. Plataformas de suscripción masiva prometen distribución “automática”, pero no garantizan cuidado ni corrección de errores. -
Distribución estratégica y logística
Un sello serio paga gastos de envío digital a cada tienda, asegura que cada release llegue con archivos correctos y artwork optimizado para cada plataforma. No es “clic y subir”; es coordinación, verificación de integridad y resolución de errores. -
Diseño gráfico y visual
Cada lanzamiento requiere identidad visual coherente: portada, imágenes de artista, banners y assets para redes y streaming. Plataformas de cuota fija prometen distribución, pero no planifican ni diseñan la identidad visual ni promocional. -
Análisis de métricas y optimización
Spotify for Artists, Apple Music for Artists, Amazon, Beatport y la web propia requieren tiempo: análisis de streams, audiencias, playlists, ajustes de pitch y presentación de artista. Esto es trabajo real que un modelo automático no hace. -
Trabajo con contratos y metadatos legales
Gestionar contratos con artistas, productores y colaboradores, controlar licencias y metadata vinculante es clave. Esto protege la obra y permite su uso legal en campañas, publicidad y sincronización. Plataformas de suscripción mensual lo delegan todo al artista. -
Campañas publicitarias y planificación estratégica
Un lanzamiento profesional se planifica: diseño de campañas, coordinación con medios y playlists, publicidad estratégica. Todo esto tiene costes reales y requiere semanas de preparación. Los servicios que prometen distribución “top” a Spotify, Apple y Amazon no hacen nada de esto. Te dejan subir, cruzar los dedos y confiar en el algoritmo.
Por qué un sello profesional importa
Un sello serio no solo publica música: construye identidad, coherencia y legado. Selecciona artistas, mantiene un catálogo consistente, gestiona campañas y protege legalmente las obras. Estar en Spotify no es un logro: cualquiera puede subir un track. Estar en Beatport Hype, en cambio, requiere trabajo, estrategia y respaldo profesional, algo que solo un sello serio puede ofrecer.
Frente a esto, el “hazlo tú mismo” de Bandcamp u otros modelos similares funciona como un “Shopify de música”: puedes publicar, sí, pero no hay marca, no hay catálogo coherente, no hay planificación ni soporte profesional. Es la ilusión de independencia sin la sustancia del oficio.
La independencia real no se mide por cuántos tracks subes, sino por cómo los publicas, los gestionas y cómo se integran en un proyecto sólido. Eso es oficio. Eso es respeto. Eso es profesionalidad.
Si quieres ser artista de verdad, trabaja como artista de verdad. Aprende el oficio, respeta la infraestructura, planifica, diseña, gestiona y construye legado.
La verdadera independencia no es subir un track cualquiera y pagar 19,99€ al mes. Es defender tu música, tu catálogo y tu carrera, dentro de un proyecto serio que aporte identidad, coherencia y profesionalidad.
Desde Stereo Fall te animamos a que sigas avanzando. Elige tu sello, envía demos, confía en la industria, trabaja tu talento.. tu imagen, tu sonido.. puedes llegar, si, pero no de cualquier forma y el camino rápido no existe.











